Paulinas Puerto Rico Secciones

La alegría de un sí definitivo

La Hna. Simona Rosario Acosta, fsp. a la extrema derecha. 

En una liturgia llena de emociones celestiales, la Hna. Simona Rosario Acosta, fsp. profesó este domingo, 26 de junio sus votos perpetuos en el Instituto Hijas de San Pablo, congregación que hace parte de la Familia Paulina fundada por el Beato Santiago Alberione en 1915.

La celebración estuvo presidida por el Arzobispo Metropolitano de San Juan, Mons. Roberto Gonzáles Nieves, OFM. y concelebrada por Padre Obispo Rubén González, CMF, obispo de la Diócesis de Ponce y varios sacerdotes.

Ante la presencia de la Hna. Milagros Miranda, fsp. Delegada del Caribe, hermanas de la Comunidad en Puerto Rico, sus familiares y feligreses, la Hna. Simona profesó sus votos definitivos a una vida de castidad, pobreza y obediencia.

Uno de los momentos mas sublimes de la ceremonia, cuenta la Hna. Simona que lo fue la invocación de los santos en las letanías, en donde dice que sintió la presencia espiritual de todos los santos y de aquellos a quienes ella anhelaba en la celebración y que por alguna razón no pudieron llegar. Otro momento emotivo, describe que fue la oración consagratoria por parte de la imposición de manos del Arzobispo.

Como comunidad oramos por nuestra hermana profesa para que el Señor le guíe siempre en la misión de anunciarle como Camino, Verdad y Vida en la vida cotidiana y en los medios de comunicación social.


Aprovechamos para invitar a todas las chicas interesadas en el carisma paulino a un encuentro vocacional el jueves, 21 de julio en nuestra casa en la calle Arzuaga en Río Piedras. Para más información puede comunicarse al 787-525-5420 o a paulinaspr.vocacional@gmail.com

Una Cuaresma que nos motive a la misericordia…


Llega el tiempo de la Cuaresma y con el nos motivamos a trabajar con nuestra personalidad y  nuestra espiritualidad para ser mejores personas encaminados a la santidad.

El Papa Francisco en su mensaje para esta cuaresma a utilizado como lema las palabras del mismo Jesús: «Misericordia quiero y no sacrificio» (Mt 9, 13),  destacando las obras de misericordia en el camino de este año de la Misericordia. En este año jubilar la cuaresma obtiene mayor relevancia ante la necesidad de volver nuestro rostro y actitudes hacia Dios, Padre rico en Misericordia.

En el tercer punto del mensaje de cuaresma, el Santo Padre subraya una vez más la importancia de la obras de misericordia corporales y espirituales, con su especial anhelo de que el pueblo cristiano reflexione sobre ellas durante el Jubileo: «será un modo para despertar nuestra conciencia, muchas veces adormecida ante el drama de la pobreza, y para entrar todavía más en el corazón del Evangelio, donde los pobres son los privilegiados de la misericordia divina» (ibíd., 15).

«En el pobre, en efecto, la carne de Cristo «se hace de nuevo visible como cuerpo martirizado, llagado, flagelado, desnutrido, en fuga... para que nosotros lo reconozcamos, lo toquemos y lo asistamos con cuidado» escribe el Papa Francisco y añade: «misterio inaudito y escandaloso la continuación en la historia del sufrimiento del Cordero Inocente, zarza ardiente de amor gratuito ante el cual, como Moisés, sólo podemos quitarnos las sandalias (cf. Ex 3,5); más aún cuando el pobre es el hermano o la hermana en Cristo que sufren a causa de su fe».

Es entonces este el tiempo que nos debe motivar a ser misericordiosos y a impartir misericordia, pues Dios ha mostrado su misericordia a cada uno de nosotros y día a día en las situaciones cotidianas Dios se muestra con compasión por cada uno de nosotros, sus hijos.

Así, querida hermana y querido hermano, las Hijas de San Pablo deseamos invitarte a que abras la Puerta de tu corazón a la compasión y misericordia que proviene de Dios y de tus hermanos, para que de este mismo modo, habiéndola experimentado, puedas ofrecerla ante aquel que la necesita. Es así como obtendremos un mundo de paz, comenzando desde nuestro entorno. Animo en esta nueva Cuaresma, para que nuestras motivaciones misericordiosas resuciten como Cristo. 
Adviento
Precioso Tiempo de Esperanza y Vigila 

El Adviento es el período de preparación para celebrar la Navidad y comienza cuatro domingos antes de esta fiesta. Además se encuentra en el comienzo del Año Litúrgico católico. Este año 2015, comenzará el domingo 29 de noviembre y el último domingo de Adviento será el 20 de diciembre.

Las lecturas bíblicas de este tiempo de Adviento están tomadas sobre todo del profeta Isaías (primera lectura), también se recogen los pasajes más proféticos del Antiguo Testamento señalando la llegada del Mesías. Isaías, Juan Bautista y María de Nazaret son los modelos de creyentes que la Iglesias ofrece a los fieles para preparar la venida del Señor Jesús.



5 consejos de vivir el Adviento


Es importante recordar que el Adviento es el período de preparación para celebrar la Navidad y comienza cuatro domingos antes de esta fiesta. Además se encuentra en el comienzo del Año Litúrgico católico.

  • Vivirlo en familia
  • Recordar al festejado
  • Armar el pesebre
  • Contemplar el misterio y disponer el corazón para recibir al Señor
  • Ser misioneros


5 detalles que tal vez no conocías

de la Corona de Adviento


La Iglesia se prepara a iniciar el tiempo de Adviento este domingo 29 de noviembre y como es tradición los fieles se reunirán para rezar y encender la primera vela. Aquí 5 cosas que todo cristiano debe saber de la famosa Corona de Adviento.  

1. Tradición y evangelización
La Corona de Adviento tiene su origen en una tradición pagana europea que consistía en prender velas durante el invierno para representar al fuego del dios sol y para que regresara con su luz y calor durante el invierno. Los primeros misioneros aprovecharon esta tradición para evangelizar a las personas. Partían de sus costumbres para enseñarles la fe católica.
2. ¿Por qué debe tener una forma circular?
Tiene forma circular porque el círculo no tiene principio, ni fin. Es señal del amor de Dios que es eterno y también de nuestro amor al Señor y al prójimo que debe renovarse constantemente y nunca detenerse.
3. Usar ramas verdes
Verde es el color de la esperanza y vida, y Dios quiere que busquemos su gracia, el perdón de los pecados y la gloria eterna al final de nuestras vidas. El anhelo más importante debe ser el llegar a una unión más estrecha con Dios, nuestro Padre, así como el árbol y sus ramas.
4. Lleva cuatro velas
Las velas permiten reflexionar en la obscuridad provocada por el pecado que ciega al hombre y lo aleja de Dios. Después de la primera caída del hombre, Dios fue dando poco a poco una esperanza de salvación que iluminó todo el universo, como las velas la Corona.
En este sentido, así como las tinieblas se disipan con cada vela que encendemos, los siglos se fueron iluminando cada vez más con la cercana llegada de Cristo al mundo.
Las cuatro velas que se colocan en la Corona de Adviento se van prendiendo semana a semana, en los cuatro domingos de adviento, y con una oración especial.
5.- Incluye una vela rosada
Tradicionalmente las velas de la Corona de Adviento son tres moradas y una rosada que se enciende el Tercer Domingo de Adviento. Este día es también llamado “Domingo de Gaudete”, o de la alegría, debido a la primera palabra del introito de la Misa: Gaudete. Es decir, regocíjense.
En la Celebración Eucarística de este día, los ornamentos del sacerdote y los manteles del altar son de color rosa como signo de gozo y se invita a los fieles a alegrarse porque ya está cerca el Señor.
En algunos lugares, todas las velas de la Corona se sustituyen por velas rojas y en la Noche de Navidad, en el centro, se coloca una vela blanca o sirio simbolizando a Cristo como centro de todo cuanto existe.
Sugerencias
a) Ármala o decórala en familia y motiva a los niños a vivir el Adviento explicándoles esta costumbre y su significado.
b) Colócala en un sitio especial del hogar, de preferencia en un lugar fijo donde la puedan ver los miembros de la familia para recordar la venida de Jesús y la importancia de prepararse para la Navidad.
c) Establece con anticipación el horario en el que se encenderán las velas y usa una liturgia cada semana.
d) Recuerda que así como se prepara la visita de un invitado, con la tradición de la Corona esperamos a Jesús, el invitado más importante que podemos tener en nuestra familia.
e) En las liturgias de Adviento, distribuye las funciones entre los miembros de la familia para que todos participen y se sientan involucrados en la ceremonia.
Estos son algunos roles:
  • Arreglar y limpiar el lugar donde irá la Corona antes de comenzar la liturgia
  • Encender y apagar las velas
  • Dirigir el canto o poner la grabadora con algún villancico
  • Dirigir las oraciones
  • Leer las lecturas

Fuente: Aci Prensa | https://www.aciprensa.com/recursos/adviento-1746/

Testimonio Misionero

“Proclama mi alma la grandeza del Señor…”

¡Hola a Todos! Mi nombre es Fabiola Torres Rivera y tengo el privilegio de pertenecer a la JMV de Puerto Rico.
                El año pasado, Papá Dios y nuestra Madre me dieron el mejor de los regalos: poder misionar por séptima ocasión en la República Dominicana. Cada viaje misionero es único. Es mucho lo que se comparte, lo que se aprende  y son muchas las oportunidades para crecer, para amar y para como jóvenes ir descubriendo más y más el  plan de Dios para nuestras vidas. 
                Durante este viaje misionero pude volver a visitar La Casa Rosada, un hogar para niños con VIH a cargo de las Hijas de la Caridad, en la República Dominicana. También pude compartir con niños en orfanatos, en un centro de nutrición y en barriadas muy pobres.

                Hace un tiempo durante uno de mis viajes misioneros descubrí que una de las cosas más importantes y efectivas al servir a nuestros hermanos es el tratar de dar seguimiento.  Aprendí que no basta con ir a llevar comida o ropa, sino que es importante aprendernos sus nombres, sus intereses, hacerles sentir que nos importan y sobre todo que conozcan cuánto Dios los ama. Mis niños ya me conocen y yo los conozco a ellos. Sé los que les gusta y les divierte, además de sus dolorosas e increíbles necesidades. Y ellos saben que los quiero, que lo que les pase es importante para mí, que creo en ellos… yyyyy que quiero ver sus calificaciones de la escuela, que me digan que se están portando bien y  que están asistiendo a la Iglesia.

                Hace unos días viví una de las experiencias más hermosas… Una joven del hogar de niños con sida, quien me considera su madrina, quiso quedarse conmigo un fin de semana. La llevé a la casa desde donde saldría a servir a los niños de una barriada muy pobre. Esta joven a quien considero un milagro, pues hace un poco más de un año estuvo al borde de la muerte; esta joven huérfana de madre, con diversas condiciones de salud  y de escasos recursos , me hizo recordar las palabras de nuestro santo patrón San Vicente de Paúl: “Sólo con los pobres salvaré a los pobres”.  Tan pronto ella vio a los niños de la barriada, se olvidó de ella misma y sólo quiso servirles con un amor y una sencillez inigualable. Realizó dinámicas, bailó con ellos, los peinó…  Y no porque alguien se lo pidió, sino que nació de ella, de su corazón generoso.  Luego me dijo: ya yo quiero ser grande para irme contigo y ser misionera como tú.

                ¿Qué palabras más hermosas podría yo escuchar? No puedo más que pensar en la realidad de que la pobreza de uno no es la misma del otro y que por eso es que si lo deseamos siempre podemos servir y darnos a los demás.Ayudar a otros a ayudar, poder ser un pequeño puente de caridad, es una de mis mayores alegrías. ¡Hay tanta pero que tanta gente anhelando servir y sin saber cómo!. Doy gracias a Dios porque  las misiones que realizo se hacen en equipo. Siempre Dios me envía ángeles quienes con sus oraciones, donaciones  materiales o de su tiempo me acompañan.

Debemos animarnos siempre a servir. Invitarnos y recordarnos que cada minuto es una oportunidad para misionar, para darnos. Está en nosotros reconocer lo que se nos presenta y abrir el corazón.
“El amor es inventivo hasta el infinito.”
“Los pobres son nuestros amos y señores”. -San Vicente de Paúl
Gracias Señor y Madre querida por el regalo y privilegio de poder servir.


Fabiola Torres Rivera

¿Cómo hacer que el matrimonio tenga “buena fama”?


(Junto a mi esposo Jerry I. Ramos Nieves
recibiendo la bendición del Papa Franciscoen la Audiencia General
del miércoles 24 de junio de 2015.
Foto por Fotografiafelici.com). 


¿Qué puede decir una joven católica de 25 años (del siglo XXI) con tan solo dos meses de casada?  Hablar de matrimonio con tan poco tiempo de experiencia puede parecer un atrevimiento cuando hay tantas parejas ejemplares con mucha trayectoria y con más historias y “consejos” que dar.  Sin embargo, considero que es preciso hacerlo y más si este mensaje va dirigido a personas también jóvenes como yo. 
Hoy quiero decirte a ti que el matrimonio ha tenido muy mala fama y reputación.  Eso es lo que he analizado en los pocos días de mi vida matrimonial, pues lo que he vivido no se asemeja en nada con las cosas negativas que he escuchado sobre el matrimonio.  La sociedad nos infunde miedos y temores para este estilo de vida entre dos personas.  También, en nuestras familias pudiéramos tener ejemplos que no son nada alentadores si de matrimonios felices se refiere.  Por eso hoy te quiero decir que: No creas todo lo negativo que se dice del matrimonio.  ¡Pero ojo!  Debes saber que el ser llamado y el decir Sí a vivir con otro ser humano diferente a ti podrá traer muchos retos y de seguro muchos sacrificios.  Pero ahí está el detalle, que la sociedad “pinta” al sacrificio con un matiz muy pesimista, cuando en la vida cristiana este es una forma y un camino de santificación. Hoy más que nunca es necesario gritarle a todos los jóvenes: ¡No tengas miedo al matrimonio si esa es tu vocación!, pues puedes llegar a experimentar y vivir lo más hermoso que jamás hayas imaginado.  Créeme, el Señor no se limita en darle a sus hijos lo que le piden y sueñan si es para su salvación. 
Sin embargo (y a esto agrégale un tono muy enfático), para que esta felicidad auténtica (no una felicidad “liquidita”, vana o superficial, sino cimentada en Cristo) sea vivida en su máxima expresión y el matrimonio adquiera la “buena fama” que se merece son recomendables ciertas cosas que a continuación te presento:
1.    Conócete, acéptate y ámate. Toma tiempo a solas para reflexionar sobre quién eres, qué te gusta, qué sueñas.  El saber estas cosas te ayudará a no estar con cualquier persona solo porque sí, sino con alguien que esté al alcance de tus mismos ideales.  Aceptar quién eres te permitirá amarte y sanar heridas.  Esto es muy saludable ya que al compartir la vida con otra persona debemos haber pasado por un proceso transformativo que nos permita convivir en paz y armonía con el otro y no llevar al matrimonio complejos, traumas, etc.  Esto no quiere decir que llegarás “perfecto” a la vida conyugal sino que habrás sido responsable por compartir la mejor versión de ti con el ser amado. Recuerda que esto lo debes hacer por el resto de tu vida y no solo en tu soltería.     
2.    Rodéate de amistades sanas y de tu misma fe.  Es muy sano compartir con amigos que fomenten una auténtica vida cristina.  Unirte a un grupo apostólico (pastoral juvenil, coro, de retiros, etc.) también puede ser una oportunidad para abrirse a la hermandad en Cristo, para aprender a vivir en comunidad y evitar el desarrollo del egoísmo.  Esto lo puedes hacer de forma individual o en pareja.  Si es en pareja, verás lo mucho que pueden aprender rodeándose de personas con sus mismos ideales e involucrándose en actividades enriquecedoras.
3.    *Asiste a talleres y conferencias sobre el noviazgo y el matrimonio*.  A esto ponle una estrellita*.  Esto lo puedes hacer solo o acompañado.  No importa si tienes o no pareja, aprender sobre la vocación matrimonial es un gran tesoro. Aquí puedes adquirir destrezas y consejos importantes que te ayudarán en el camino de la soltería, del noviazgo y de la vida conyugal. 
4.    Escoge y conoce bien a tu pareja. Conoce a las personas como son y no como quisieras que fueran.  Hablen de temas profundos y no se quedan en la superficie de los “te quieros” y “te ves bonito(a)”.  En el noviazgo se deben tocar temas como: intereses, cosas que no nos agradan, sueños en común, malos hábitos, forma de crianza de cada cual, fe que practican, posible número de hijos, forma de educación de la familia, estrategias para resolver problemas, cómo vivirán en el aspecto económico, entre muchos otros más.  Si identificas que él o ella no es la persona adecuada para vivir JUNTOS TODA LA VIDA sé valiente al momento de tomar decisiones y no te dejes guiar solo por el sentimiento.
5.    Ora por tu futuro(a) esposo(a): Si aún no tienes a tu “media naranja” a tu lado ora por él o ella.  Exprésale a Dios cómo quieres que sea y pídele que se haga su voluntad.  Si ya tienes la dicha de compartir con quien será tu compañero o compañera el resto de tu vida comiencen y dediquen espacios de tiempo a la oración.   Pidan para que el Señor les dé sabiduría, los guíe en el camino, sea el centro de su noviazgo y futuro matrimonio y les aleje del mal.  Es maravilloso que ambos amen a Dios primero y en Él basen el amor que se tienen.
6.    Vive y practica la castidad.  La castidad es una joya que les adornará con esplendor y les brindará una inmensa paz y felicidad.  No se trata de decir NO a las relaciones sexuales.  Se trata de decir SÍ al respeto, al amor verdadero, de decir SÍ a Dios y a esperar, pues se tiene la certeza de que el cuerpo es templo del Espíritu Santo y hacer la voluntad del Padre llena el alma de alegría.   
7.    No tengas miedo y confía en Dios.  Si ya han discernido su vocación y han decidido recibir el sacramento matrimonial, no tengan miedo, el Señor está con ustedes y les ayudará con la gracia santificante que reciban el día de su boda.  Una de las cosas más maravillosas que he podido vivir en los primeros días de casada es la certeza de la gracia en nuestras vidas y en nuestro hogar.  Cultiven esa gracia confesándose y asistiendo a misa frecuentemente y visitando a Jesús Sacramentado todas las veces que les sea posible.  Practiquen juntos la oración todos los días y confíen en el Señor.
El mejor testigo de que el matrimonio es una buena elección en nuestro tiempo son los testimonios de matrimonios valientes y felices.  Deseo que el Señor te ilumine en el camino en el que te encuentres y puedas tomar las decisiones que te guíen a ser completamente feliz… y claro, ¡alegremente santo! 

Glorian M. Fernández Zamot, M. Ed.